Vuelve a tí

Hemos aprendido y por lo tanto acostumbrado a  permanecer buena parte de nuestro tiempo a vivir  en piloto automático, es decir, no estando conscientes de lo que sentimos, de lo que necesitamos, de lo que realmente queremos. Vamos por la vida como respondiendo a lo que cada día va presentando, sin darnos cuenta de lo que realmente está sucediendo ni fuera ni dentro de nosotros.

Vivir en automático es permanecer con la atención puesta en el pasado (donde no hay nada por hacer, ya pasó, ya fue….), con la atención puesta en el futuro (donde no hay nada por hacer, cuando eso que te imaginas ni siquiera ha sucedido y no sabes si pasará….). Vivir fuera de nuestro centro es estar en automático, creyendo que existen culpables, víctimas y victimarios; creyendo que alguien nos hace daño y nos quita la paz. Permanecer la mayor parte del tiempo fuera de nuestro centro es generar un espacio para estar a la defensiva con los otros, intentando protegerte siempre, es responder desde el impulso y la reactividad, desde el miedo y la culpa, negando que  existan otros caminos. Es quedarse escuchando únicamente la versión que tu ego te muestra de los hechos, llenándote de justificaciones para actuar de cierta forma.

Vuelve a tu centro, es el llamado de tu Alma. Vuelve a tu centro donde te conectas contigo mismo. Vuelve a tu centro para vivir el momento presente, el aquí y el ahora, el único momento que existe y en donde realmente puedes actuar. Vuelve a tu centro y toma las riendas de tu vida, empieza a verte, a escucharte, a darte lo que estás necesitando, ve soltando la idea de que otros te hagan feliz o te den paz. Ve trayendo amorosamente tu atención y mirada hacia ti mismo, hacia el centro de tu ser. Toma tiempo para ti, vuelve a  recuperar tu poder, vuelve al centro donde está tu esencia, tu verdadero SER, tu conexión con el Alma y la fuente de paz que a veces olvidas y sigues buscando fuera. Vuelve  a tu centro donde está todo lo que realmente necesitas.

 

 

 

¡Volver a tu centro, es volver realmente a tí!