Reconoce el valor que hay en tí

Cada vez que me detengo a escuchar a quienes vienen a consulta, cuando me detengo a revisar redes sociales y me escucho también, me llega una necesidad de libertad y de autenticidad cada vez más grande; esto, luego de pasar por un momento de presión y exigencia muy grande también. Existe una preocupación constante y muchas veces silenciosa de lo que pueden pensar los demás de nosotros, desde los más cercanos como familia, pareja, hijos, amigos, jefe, pasando por conocidos, vecinos y contactos por redes sociales. Sí, nos preocupa, nos inquieta lo que otros puedan pensar de nosotros, nos inquieta que no seamos bien vistos, que seamos juzgados, claro en mayor o menor proporción, no a todos les afecta igual, y es que al final todos queremos sentirnos aceptados, incluidos y amados, está en nuestro ADN, entonces ahí aparece la preocupación por encajar.

Cuando sentimos temor a ser auténticos, es decir, a mostrarnos reales, a mostrar nuestros verdaderos deseos, a dejar salir nuestro verdadero yo, nos alejamos de nuestra esencia y valor. Se muestra la habilidad de camuflarnos para ser la persona que el otro quiere que seamos, ahí nos perdemos de nosotros mismos. Ser auténticos entonces, es la decisión de ser reales y mostrarnos tal cual somos, es la decisión de ser honestos con nosotros mismos. la decisión de dejar que se vea nuestro verdadero yo.

Expresarnos amor y el reconocimiento de nuestro propio valor en medio de nuestras imperfecciones, soltando la necesidad de agradarle a todo el mundo, es comprender que muchas personas no estarán de acuerdo contigo, que no pensarán igual que tú, que no actuarán como tú, personas que no te acepten como eres, que no vean tu valor, que te juzguen y que está bien que eso pase porque no necesitas agradar a todo el mundo, ni forzarte a encajar en donde no encajas.

El pedido de tu Alma es que reconozcas diariamente el valor que hay en ti, por solo existir, tu valor no está dado por el nivel de aceptación de los demás, el universo necesita que muestres y dejes salir tu yo verdadero, tu yo más auténtico, más libre, más genuino, más tú. El universo te necesita a ti, que no te de temor aparecer.

 

¡Reconoce el valor que hay en ti!