La vida es ahora.

Si deseas cultivar la paz y la armonía en tu vida, practica cada vez más el mantenerte en el presente, aquí y ahora, porque sólo estando presente, consciente puedes conectar con toda la Luz que ya está en tí. En tu presente está todo lo que necesitas. Seguro que has escuchado esto antes y mi invitación es a que lo pruebes, lo intentes y veas lo que sucede, no sólo recordarlo o leerlo. Vamos a hacerlo. ¿Cómo puedes empezar a practicar? Aquí te dejo algo de guía para mantenerte presente:
 
1. Siente más, piensa menos.
Conéctate con tus sentidos y tu capacidad divina para ver, escuchar, oler, tocar, probar. Escoge durante tu día un momento para SENTIR lo que estas haciendo, con quien estás y dónde estas. Reconoce como tus sentidos en el momento presente te llenan el alma de magia y de momentos que alimentan tu ser. Asómbrate de lo que puedes sentir y aprécialo. 
 
2. Vuelve a tu centro.
Manténte consciente, despierto y cuando te veas a ti mismo viajando hacia el pasado o al futuro, date cuenta y reconoce lo que realmente estás dejando de vivir en ese instante por llevarte a ese lugar que ya no está y no se puede modificar. Vuelve a tu centro, al presente, lo que ocurre aquí y ahora es lo único real, el resto ya no existe.
 
3. Conecta con tu emoción actual, sin importar cual sea. 
A veces tendrás que pasar por un periodo difícil. Puedes sentir dolor, rabia, tristeza o miedo, emociones que no son ricas de sentir, por ello buscarás evitar esa emoción, negarla o incluso concentrarte constantemente en cuándo dejarás de sentirla (resistiéndote a eso que sientes). ¿Qué hacer entonces?… Déjala estar, deja a esa emoción acompañarte, comprendiendo que tiene su razón de ser y está allí por algo.
 
4.Busca momentos para hacer: no hacer nada. 
Sé que sueña extraño y es todo un reto encontrar momentos para no hacer nada, sobre todo en esta época donde la productividad, hacer y hacer, pareciera estar de moda, pareciera como si tuvieras que hacer constantemente algo y dónde no hacer nada es grave. Pues bien, busca momentos para tu desconexión con el hacer y hacer en automático, deja que tu mente se vacíe, sin juzgarte por ello. Crea algo así como un paréntesis en tu día que no te obligue a ser productivo, a estar haciendo, simplemente permítete estar en el mundo con los otros, tal y como tú eres, con lo que estés sintiendo, sin necesidad de hablar, hacer o expresar algo. Sencillamente estar ahí, ser y contemplar todo lo que está en ti y a tu alrededor. 

Lo que sientes hoy, aquí y ahora, es una señal de que estás vivo.