Honra lo que sientes

Es muy común cuando empezamos este camino de despertar de consciencia, de trabajo interior o camino espiritual, creer que «debemos» estar todo el tiempo felices y positivos,  es decir, eufóricos, como señal de que «estamos bien». Ser espiritual desde ese lugar se vuelve entonces algo así como una sonrisa permanente que no viene de adentro del corazón sino del «debo estar bien», «debo ser positivo todo el tiempo», empezando a reprimir otras emociones que puedan ir apareciendo como parte del movimiento natural de esta vida.

Me gusta compartir mi camino contigo, por eso quiero contarte que a través de estos años he encontrado que entre más parte del camino de consciencia recorro, más permiso me doy para sentir mis emociones, las que lleguen, las bonitas y las que juzgo como menos bonitas. Cada vez me juzgo menos cuando «no me siento bien», cada vez me escucho mas, cada vez un poquito más comprendo el mensaje de mis emociones, por qué aparecen cuando aparecen, las dejo estar más tiempo por más incomodas que sean, ya no busco tanto evitarlas, negarlas, anestesiarlas, las dejo estar sencillamente, tampoco dejo absorberme por ellas, las observo y sin importar cuanto pueda meditar, sanar, trascender o cuanto haya trabajado en mi, siguen existiendo emociones que me resultan incómodas, que me generan miedo y está bien sentirlas, porque sentirlas de nuevo no significa nada.

Quiero invitarte a honrar lo que sientes, a darle espacio a tus emociones, que puedas comprender que ser espiritual no significa negar las emociones que son distintas a la felicidad. El balance en esta vida es necesario y esto incluye por supuesto a tus emociones. Vive tus emociones las que aparezcan, vívelas en consciencia, escuchándolas, atendiéndolas, observándote en ellas, sin juzgarte, sin quedar atrapado por ellas, solo déjalas estar y ellas te entregarán su mensaje.

 

 

¡Honrar lo que sientes es darle espacio a tu experiencia humana y Divina!